Cuando los ojos son
un rumor de palabras...
Antonio Brañas
Aquel Barrio turbulento
Donde los Ángeles pisaban
junto a mí/ El césped y las olas
Barrio sensitivo/ allí
El fútbol era un vicio benigno
Las mujeres solamente amigas
Y el Vino un
futuro mágico/ Cristalino
Sutil Barrio solapado/ Mientras las
Palomas vigilantes
Anunciaban la llegada/ Del
mítico fantasma de la siesta
Los peloteros y los celulares no existían
El pavimento “dormía el sueño de los justos”
Nuestros eran los árboles y los refugios
Que nos acercaban cada vez
más/ Al Minotauro
El Barro de ese Barrio
Simiente caudalosa Centro antiguo
Ahí donde los Ojos vuelven
Orgullosos clandestinos/ Como
Hijos pródigos/ Ausentes.